¿ME TENGO QUE RETIRAR LAS AMALGAMAS?

La amalgama dental, es un material de obturación (empaste) formada por una combinación de mercurio y otros materiales como plata, cobre y estaño.

 

La principal ventaja de la amalgama frente al composite en las restauraciones dentales, es su mayor durabilidad y resistencia. En cambio, su color plateado es poco estético en comparación con la gama de colores que nos ofrece el composite, lo que restringe su uso a la zona posterior de la boca. Además, es un material con alta toxicidad para los pacientes (se disuelve en la saliva y se inhala al evaporarse) y es tóxico para los que la manipulan (personal sanitario). Al incorporar metales en boca interferimos en la corriente energética del organismo.

 

 

¿Qué material sustituye a la amalgama?

 

Utilizamos materiales de máxima biocompatibilidad y estética. 

En el caso de ser obturaciones de tamaño pequeño o medio utilizamos composites, siempre sin Bisfenol A. Este detalle encarece el tratamiento, pero garantiza la biocompatibilidad.

En el caso de ser obturaciones de tamaño medio a superior, recomendamos las incrustaciones.

 

 

Hoy en día, disponemos de mucha información en relación a la toxicidad de los metales pesados como el mercurio:

  • Pere Bicardi Vives (químico catalán) dio una conferencia sobre el peligro del mercurio de amalgamas dentales en junio de 2010 en Madrid en la sede del Consejo General de Colegios de Químicos de España.

  • La Consejería de Medio Ambiente de Cataluña ha comunicado la obligación de poner filtros de mercurio en todos los crematorios de cadáveres de Cataluña. El primero se ha colocado en el crematorio de Montjuic. La incineración de cadáveres que tienen amalgamas supone un riesgo sanitario y medioambiental muy importante.

  • La Consejería de Medio Ambiente de Cataluña ha prohibido la compra de amalgama de mercurio en todos los centros de salud y hospitales públicos de Cataluña. Existe una recomendación de no poner amalgamas de mercurio a embarazadas y menores de 14 años.

 

 

En los últimos años, se ha generado controversia en relación a su uso y en cuanto a la remoción de las mismas por su toxicidad. Muchos pacientes portadores de amalgamas se han preguntado si es necesario retirar de su boca las restauraciones en las que se haya empleado dicho material.

 

Entonces ¿me tengo que quitar las amalgamas?

 

No hay ninguna justificación para retirar por prevención una amalgama que funcione, salvo en aquellos pacientes que han sido diagnosticados como alérgicos a los componentes de la amalgama.

No obstante la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la “eliminación progresiva” de la utilización de la amalgama dental. Esto significa la remoción de las mismas una vez se vayan deteriorando, dando problemas o habiendo perdido su funcionalidad. Esto se debe a que la parte tóxica de la amalgama es la remoción de la misma. Cuando se retira una amalgama es cuando ésta desprende unos gases altamente tóxicos tanto para el dentista como para el paciente. Es por ello que solo se recomienda quitarlas en casos necesarios y siguiendo el protocolo conocido como S.M.A.R.T. = Safe Mercury Amalgam Removal Technique.

 

Por lo tanto, si el paciente tiene empastes antiguos de amalgamas técnicamente correctos, sin caries, sin filtraciones, sin sensibilidad, sin fracturas, ni fisuras, valoraremos el tamaño, importancia estética para el paciente y pondremos en la balanza el riesgo de tener una posible sensibilidad postoperatoria con el riesgo que supone los metales pesados en boca y tomaremos una decisión.